martes, 10 de agosto de 2010

"La locura"


No piensa el cerebro.
Duermo con párpados blindados pero la mirada sigue fija en un punto,
Los ojos siguen alerta por si aparece tu fantasma.
El aguacero sonámbulo de mi mirar es eco del inconciente mórbido.

La mañana me sacude con una erección sin nombre.
Trasmuto la sangre de los tejidos cavernosos en leche y orina sobre mi pecho.
Salgo al mundo con una campera, un saco, una camisa, una musculosa y una capa de semen pegoteada, como alguna vez lo hice con vos, como ahora hago conmigo.

Tu nombre en los carteles del subte, tu sonrisa en la gente que ríe de chistes que les manda el 2020, tu espalda en mi memoria (porque si, esa que me abandona es tuya, de nadie mas)

Esta todo bien, todo tan bien que ya casi no respiro.
Soy feliz, un montonazo, pero tan feliz que le grito a todos lo feliz que soy.
Me urge la pena de los homeless, les pateo la cabeza para que no se duerman al frío.
Reuno a la familia para gratas charlas de cortinas, niños crecidos y contar los secretos que alguna vez juré no decir.
Me desnudo en un baño de oficina para dejar que el cadete me la chupe.
Vamos vamos, miren todos mi vida fabulosa.
¿oh que? ¿ustedes no tienen Internet? ¿no ven que me va excelente sin él?

La daga.
La calle se achica, me pide que corra, que lo termine de una buena vez.
Las llaves que me diste y nunca cambiaste.
El colchón que alguna vez fecundamos entrambos atravesando cubrecamas regalados.
Él y vos.
Yo y la cuchilla que me pide la humecte.
El gas corriendo unos minutos que los adormece.
Yo.
Entro y me siento en su pecho, te veo dormido, inocente, como si realmente fueras feliz sin mí. Con él.
Una. Dos. Tres. Cuatro. Mil. Ninguna.

El estertóreo danzar del que va camino a la muerte despierta al adormilado.
Y ve el cuadro.
Para sacarte de mi pecho use la fría hoja, tan fría como la caricia que te metió en él.
Este bautismo rojo me libera del pecado original.
El pecado de locura por haberte amado.

Soy muerto.
Aunque todos me vean andar y me lean en las páginas Web,
Yo:
Soy muerto, hagan de este cuerpo cuanto quieran.
Paz.

2 comentarios:

  1. qué bien, qué bien, qué bien, qué-bien que sienta leer esto. te abrazo.

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  2. No sé por qué me vino a la mente aquel lejano tema de Fito Paez, ese que decía:

    "después dijo que me amaba
    y se hundió la gillete
    Sangro, sangro, sangro
    y se reía como loca"

    Te nos estás volviendo reloco Lucas. Espero que sea una locura a lo Dalí y no a lo Mark Chapman

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